
Pasado ya un cuarto del siglo XXI, podemos decir que la Propiedad Industrial es el eje sobre el que pivotan las estrategias empresariales de las compañías más importantes que todos conocemos sin necesidad de nombrarlas, y los Premios Mundiales de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (en adelante, OMPI), reflejan el estímulo que desde este organismo especializado de las Naciones Unidas se quiere dar a las empresas que cumplan ciertos requisitos como un numero dado de empleados o de ingresos y la obligación de contar con activos intangibles de Propiedad Industrial registrados o en vías de registro.
Los premios comenzaron su andadura en 2022 y el 15 de enero del año en curso se abrió la quinta edición, admitiendo candidaturas hasta el 31 de marzo en un afán de evaluar la capacidad de convertir la Propiedad Industrial en una ventaja competitiva decisiva para una empresa.
Pero ¿qué tienen estos premios de especial? Se debe resaltar que la OMPI exige que la innovación tenga un propósito que trascienda el beneficio privado, como puede ser la salud pública, la sostenibilidad ambiental o la reducción de desigualdades, y los ganadores de años anteriores han demostrado que la PI puede ser un instrumento de desarrollo humano, no solo de acumulación de valor corporativo.
Desde el punto de vista de las empresas ganadoras, lo principal es que se sitúan en un lugar privilegiado de alta visibilidad a nivel internacional, facilitándoles el camino hacia futuras inversiones, acuerdos tecnológicos y contactos comerciales con otras empresas más conocidas.
En particular, se valora la gestión jurídica de los activos intangibles empresariales como colofón a su esfuerzo por llegar a un nivel competitivo dentro de la globalidad en la que nos encontramos inmersos en la actualidad, potenciándose dentro de la empresa emergente un cultura interna en la materia, valor fundamental, sobre todo para empresas emergentes, poniendo el acento en la ejecución de estrategias de protección de intangible sólidas y la implementación de una comercialización que bien podríamos llamar “inteligente”, plasmada, por ejemplo, en la negociación de licencias a terceros.
Esto es, no es suficiente el solo hecho de registrar patentes, marcas o diseños, por citar las modalidades más relevantes dentro de la Propiedad industrial, la PI debe integrarse en el que podríamos llamar “modelo de negocio” de la empresa y en su expansión internacional.
La edición 2026 introduce “ex novo” una nueva categoría vinculada al mundo del deporte, sector donde las estrategias empresariales actuales se enfocan, esencialmente, a contratos de licencia, patrocinios y explotación de imagen, siendo clara la conexión actual entre el deporte y la Propiedad Industrial. Con ello, se eleva a 11 los premios que se otorgarán este año, conservando, como en ediciones anteriores, las menciones especiales para mujeres emprendedoras y jóvenes con liderazgo.
Los ganadores de estos premios reciben de la OMPI una “cultura de empresa”, entendida como la integración del conocimiento sobre derechos intangibles en sus procesos internos, en su personal y en la toma de decisiones, Esta será transmitida mediante sesiones formativas, talleres y mentorías que se alargan hasta los seis meses de duración. Con este asesoramiento estratégico en comercialización de PI la OMPI pretende, un año más, ayudar a las empresas a reforzar su sistema de protección jurídica, adaptando sus intangibles protegidos por PI al ámbito internacional y mitigar, de alguna manera, una posible falta de territorialidad, ausencia o insuficiencia de la oportuna vigilancia tecnológica o posibles lagunas en los contratos de licencias, por citar algunos supuestos. En definitiva, se persigue potenciar la capacidad de las empresas para utilizar la PI como herramienta para la expansión a nivel internacional.
Resumiendo, se puede afirmar que los Premios Mundiales de la OMPI se configuran como una herramienta internacional con objetivos de desarrollo sostenible clave para impulsar el uso estratégico de la Propiedad Industrial en empresas innovadoras cuya finalidad es premiar la capacidad de convertir su esfuerzo creativo e innovador en activos intangibles que, mediante la protección jurídica adecuada, puedan ser explotados y utilizados para llevar a la empresa a posiciones de liderazgo mundial. La Propiedad Industrial se convierte, así, en un requisito de solvencia empresarial y sin el que las empresas no pueden postularse como posibles ganadores a los mismos.
Si vemos algunos de los ganadores de la edición anterior de 2025, podemos destacar a la startup “ClicknClear”, del Reino Unido, para la que recibir el galardón supuso facilitar la entrada a la comunidad internacional de PI, permitiendo mejorar su gestión de licencias dentro del sector deportivo.
Desde AB ASESORES estaremos encantados de resolver cualquier duda que les pudiera surgir respecto a este asunto, además de ofrecerles una asistencia completa en el caso de estar interesados en postularse a los mencionados premios. Puede comunicarse con nosotros a través de a través de nuestro número de teléfono 902195616.
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